Concesionarios del transporte público en Puebla exigieron al gobierno estatal una revisión urgente a la tarifa del pasaje, al señalar que desde hace más de 15 años no se ha aplicado un ajuste real que compense el aumento en los costos de operación.
Integrantes del Movimiento Empresarial de Transportistas (MeTPue) reclamaron ser incluidos en las mesas de trabajo que encabeza la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT), donde actualmente se analiza una posible actualización al costo del servicio.
El vocero del organismo y concesionario de la ruta JBS (morados), José Luis Barrientos Sánchez, afirmó que el incremento autorizado en 2019 no representó ningún beneficio para el sector, al asegurar que los descuentos obligatorios aplicados a estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad terminaron anulando el ajuste en la práctica.
De acuerdo con los transportistas, el encarecimiento constante de insumos como diésel, aceites, refacciones, seguros, impuestos y mantenimiento ha vuelto insostenible el modelo actual, al operar con tarifas que consideran desfasadas respecto a la realidad económica.
El grupo que representa al menos 30 rutas en el estado insistió en que el estudio tarifario en curso debe considerar el impacto total de los descuentos sociales, los cuales aseguran son absorbidos directamente por los concesionarios sin apoyo gubernamental.
Aunque no formalizaron una propuesta única, entre los operadores ha comenzado a circular la exigencia de que el pasaje mínimo se ubique en 12 pesos, frente a la tarifa actual de 8.50 pesos, una de las más bajas del país.
El gobierno del estado, a través de la titular de la SMT, Silvia Tanús, ha reconocido que el tema está en análisis y que cualquier ajuste dependerá de mejoras en el servicio y la modernización de las unidades, con una revisión prevista antes de que concluya 2026.
Sin embargo, los transportistas insisten en que el sector ya opera bajo presión financiera y que la tarifa vigente no corresponde a la estructura real de costos, por lo que consideran que la revisión debe concretarse en el corto plazo.
Mientras tanto, usuarios y especialistas han reiterado que cualquier incremento deberá estar condicionado a mejoras verificables en frecuencia, seguridad y estado de las unidades, en un contexto donde el debate por el costo del transporte continúa abierto.









