Este 158 aniversario de la Batalla del 5 de Mayo fue diferente a los demás, solo con una ceremonia conmemorativa en Los Fuertes de Loreto y Guadalupe, con participantes con cubre boca y respetando la sana distancia.
Debido a la pandemia por coronavirus (COVID-19); no hubo desfile cívico- militar, ni feria, como años con año se realizaba.
Normalmente, este 5 de Mayo, está abarrotada la Calzada Zaragoza, el bulevar 5 de Mayo, hasta la 31 Oriente, de la ciudad poblana, ya que se realizaba el tradicional desfile donde participan estudiantes de diferentes escuelas del estado poblano y el Ejercito Mexicano.
Después las poblanas y los poblanos visitaban la Feria de Puebla, la cual se instala en el Centro Expositor.
Sin embargo, en este año no fue así, solamente se llevó a cabo una ceremonia conmemorativa, misma que presidió el gobernador Miguel Barbosa Huerta; junto con el diputado local, Gabriel Biestro Medinilla; el titular del Tribunal Superior del Estado, Héctor Sánchez Sánchez; el comandante de la XXV Zona Militar, José Alfredo González Rodríguez; el miembro del Comité de Descendientes del Sexto Batallón de la Guardia Nacional de 1862, Idelfonso Bonilla Iglesias; entre otros funcionarios estatales. Todos con cubre boca y guardando la sana distancia.
En su intervención, Bonilla Iglesias recordó los hechos de la Batalla del 5 de Mayo de 1862, y destacó que actualmente estamos listos para dar la nueva batalla a las desigualdades sociales, la inseguridad, la corrupción, el rescate a la cultura e historia, el abandono al campo, el desempleo, la violencia de género, los feminicidios y recientemente a serle frente a esta pandemia mundial que nos agobia a todos.
Llamó a todas las poblanas y poblanos a anteponer las diferencias ideológicas de partido, y dijo, “demos valor supremo al proyecto de la cuarta transformación de la vida pública de nuestro país”
En su oportunidad, Barbosa cuestionó, por qué la batalla se presentó en Puebla y respondió, porque siempre fue un centro de poder cultural, social, no podía el ejército francés avanzar a la ciudad de México sin dominar Puebla.
En aquella época, refirió que los pobres poblanos, estaban felices, le compartían a las tropas del ejército del general Ignacio Zaragoza, su comida, y preguntó, “quiénes no compartían lo que tenían, los que nunca la comparten, los conservadores, esos nunca comparten nada, como hoy no lo hacen”.
Finalmente, el mandatario estatal junto con los demás funcionarios estatales, colocaron un depósito floral y una guardia de honor en el mausoleo del general Ignacio Zaragoza.









