La dirigencia nacional del SNTE utiliza a los trabajadores como moneda de cambio político, porque su dirigente nacional y también senador por Morena, Alfonso Cepeda Salas, ya comprometió por lo menos un millón y medio de afiliados al partido.
Una de las cosas que no han cambiado tanto en la época llamada neoliberal como en la época actual es el uso corporativo todavía de muchas organizaciones, pero en ese terreno no se ha cambiado ni tantito y el magisterio es prueba de ello.
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La dirigencia nacional del SNTE se compromete a afiliar a Morena a más de un millón y medio de trabajadores, sin embargo, la misma dirigencia dice que si sus trabajadores se aplican y afilian a sus familiares, pueden llegar hasta 5 millones de personas.
A eso se le llama uso político de los trabajadores, porque lo que se debe esperar es que el SNTE diga “voy a salir a la sociedad, a los padres de familia, a las familias, como sindicato y vamos a hacer campaña y promoción de casa en casa para afiliar a los ciudadanos a Morena, ahí se podría decir que no está usando políticamente a los trabajadores
Pero no tienen vergüenza, cuando afirman que van a afiliar al 100 por ciento de los trabajadores o más, es un uso político de los trabajadores y es un manejo corporativo igualito a lo que se hacía en tiempos del PRI y eso no ha cambiado.
Muchos trabajadores, es cierto, siguen simpatizando con Morena, por eso les irrita y les molesta que se esté vendiendo su participación a través de un sindicato cuya dirigencia cae en lo absurdo y ha traicionado los derechos de los trabajadores.
No quieren que el SNTE ande ofertando su afiliación a Morena, no les parece y por eso hay mucha resistencia, pero es el uso político del magisterio.
Y finalmente, solamente para que se asusten, ¿Cuánto gana hoy Alfonso Cepeda Salas libres de polvo y paja?, por lo menos en el senado son 126 mil pesos mensuales más otras remuneraciones, compensaciones y prestaciones, seguro médico y apoyos institucionales.
A eso hay que sumarle sus ingresos en el SNTE, como dirigente nacional. El señor es millonario.









