Violencia de género contra América

Aunque en la actual contienda electoral por la capital poblana hay cinco mujeres entre el total de nueve contendientes, los bots, las cuentas falsas, algunos personajes políticos y hasta un par de periodistas se fueron especialmente a la yugular de la candidata de Redes Sociales Progresistas (RSP) a la capital poblana, América Soto López, con insultos y ofensas muy directas. 

Luego de que Ramón Fernández Solana, presidente estatal de ese instituto que está ligado a la ex líder vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, presentó a su abanderada la tarde de este jueves, la expectación se transformó en furor, pero no de todos en positivo. 

Durante la última semana, las RSP fueron el único partido que mantenía tapado su juego hacia la alcaldía capitalina. 

Más de uno se había aventurado a asegurar que el llamado Lalo Fake, quien diseñó su presentación en esta contienda para crear confusión por ser homónimo en nombre y primer apellido de Eduardo Rivera Pérez, sería el abanderado de ese partido. 

Incluso se especuló que el mismo Fernández Solana iría en esa candidatura, pero la sorpresa fue que recuperaron del retiro a una mujer que, en su paso por San Lázaro, en las LXV y LVII legislaturas, como priísta fue especialmente aguerrida. 

América Soto es de esa generación que no consentía excesos masculinos.  

A los hombres, y más en el poder, los encaraban sin concesiones.  

No se quejaban, actuaban de frente y con contundencia.  

No había de otra, si querían sobrevivir. 

La paridad constitucional en los procesos electorales y las leyes de protección al género estaban lejos de aprobarse. 

Por supuesto, por eso mismo eran descalificadas en otros sentidos.  

Era el suyo y el de sus compañeras, en aquellos años previos a la llegada de Vicente Fox al poder y a la primera alternancia en la Presidencia de la República, un feminismo muy frontal y muy difícil de ejercer en la vida política. 

Será, por eso mismo, ver el enfrentamiento que América Soto tendrá especialmente contra Claudia Rivera Vivanco, quien busca la reelección. 

No es un secreto que América va a una campaña que puede ser apenas testimonial, con la intención de sumar el mayor número de votos posibles para la causa colectiva de RSP, pero también ese contexto hace la suya una aspiración sin tensiones, ni presiones. 

En cambio, sí una buena oportunidad de regresar a la vida pública y política que, por razones familiares, debió interrumpir hace algunos años. 

Lo cierto es que ayer, con la violencia de género que tuvo que enfrentar, apenas en su primer día como aspirante formal, se advierte que hay a quienes incomoda su participación en este proceso. 

Sería inocente suponer que esa incomodidad no venga de los llamados vivanquistas, porque es a ellos y a su candidata, Claudia Rivera Vivanco, a quienes les pega el perfil de América, quien por cierto y paradójicamente, es la contendiente, de los nueve inscritos en este proceso, que más cargos de representación popular (cuatro legislativos) y como funcionaria estatal y del estado, ha ocupado. 

Por carácter, pues es bien conocida por ser una mujer firme y hasta dura, y por experiencia, América no va a parar. 

Tiempo al tiempo.