Volkswagen de México respondió al rechazo de su acuerdo salarial con una advertencia: seguirá abierta al diálogo, pero no aceptará condiciones que, desde su perspectiva, comprometan el futuro de la planta de Puebla para evitar una huelga.
En su comunicado del 15 de octubre, la empresa expresó “profunda preocupación y decepción” por el resultado de la consulta entre el personal sindicalizado. Según la información disponible para la armadora, la mayoría de quienes votaron rechazó el incremento global de 13.16 por ciento a 24 meses, aunque el resultado todavía deberá ser validado por la autoridad competente.
La compañía defendió que esa propuesta es el mayor esfuerzo económico viable bajo las condiciones actuales. También sostuvo que fue construida durante varios meses de negociación con el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW).
¿Qué sigue para la planta? Por ahora, las actividades continúan con normalidad. La empresa aclaró que el rechazo al convenio no provoca un paro inmediato y que una eventual huelga solo podría comenzar a partir de las 11:00 horas del 22 de octubre de 2026, si el sindicato decide avanzar con su emplazamiento.
La fecha marca el siguiente punto del conflicto laboral, mientras la armadora mantiene su postura sobre el alcance de la oferta. El porcentaje rechazado corresponde a un incremento global para un periodo de dos años.
Volkswagen argumentó que los representantes sindicales conocieron durante las conversaciones los desafíos que enfrentan el grupo, la marca y su operación mexicana. La empresa los describió como los más complejos de su historia reciente y los colocó como la razón para sostener que su margen económico tiene un límite.
En ese contexto, afirmó que no evitará una huelga cuando el costo signifique poner en riesgo una instalación con cerca de 70 años de vida, de la que dependen decenas de miles de empleos directos e indirectos.
La armadora aseguró que respeta la decisión expresada en las urnas, así como la libertad de asociación y la negociación colectiva. También indicó que seguirá lo establecido por la ley y las autoridades competentes durante el proceso.
Hasta el momento del comunicado, el escenario era de un acuerdo rechazado, un emplazamiento vigente y una planta que seguía trabajando, con el 22 de octubre como la primera fecha posible para el estallamiento.









