11 años buscando a Paulina: su historia se repite en más de 2 mil 700 desaparecidos en Puebla : Ibero

Paulina Camargo tenía 19 años, estaba embarazada y un día simplemente no regresó a casa.

Fue el 25 de agosto de 2015.

Han pasado 11 años y su mamá, Rocío Limón, sigue sin saber dónde está.

Durante todo este tiempo ha buscado, preguntado, protestado y recorrido un proceso judicial que finalmente consiguió una sentencia contra José María, señalado como responsable de la desaparición.

Pero hay algo que ninguna resolución ha podido darle: Paulina sigue sin aparecer.

“Hay pocas posibilidades de encontrarla”, reconoció Rocío al compartir su historia este jueves durante una jornada sobre personas desaparecidas realizada en la Universidad Iberoamericana Puebla.

Su testimonio puso rostro a una cifra que sigue creciendo en el estado.

Actualmente, más de 2 mil 700 personas permanecen sin ser localizadas en Puebla, de acuerdo con los datos presentados por Shanik Amira David George, coordinadora de Proyectos Académicos de la Ibero.

El registro histórico es todavía mayor: supera los 20 mil 200 reportes de desaparición. En muchos casos las personas fueron encontradas posteriormente, pero miles siguen sin volver a casa.

En México el panorama es aún más fuerte: existen más de 131 mil personas desaparecidas.

Buscar también se vuelve una batalla

Para las familias, presentar una denuncia apenas es el comienzo.

Después pueden venir años de búsquedas, investigaciones, trámites, protestas y recorridos para intentar conseguir una respuesta.

A esto se suma otro problema: la crisis forense.

Especialistas han advertido sobre cuerpos que permanecen sin identificar y las dificultades que existen para cruzar información y conseguir que los restos regresen con sus familias.

Por eso colectivos poblanos han insistido durante años en que buscar a una persona desaparecida no puede convertirse prácticamente en una tarea exclusiva de madres, padres, hermanos y amigos.

Rocío Limón conoce ese camino.

Once años después de la desaparición de su hija consiguió una sentencia, pero su búsqueda todavía no termina.

Y mientras Paulina no aparezca, para su mamá seguirá faltando la respuesta más importante de todas: saber dónde está.