A 20 años del ataque terrorista que cambió el mundo

Corría el año 2001 y en una mañana en la ciudad de Nueva York en el mes de septiembre, la tranquilidad se convirtió en un Apocalipsis total para las comunidades cercanas a las “TORRES GEMELAS”, edificios emblemáticos del capitalismo mundial.

Lo que en un principio se creía de un accidente de una avioneta sobre una de las torres, en minutos todo la noticia se fue actualizando, era un “ATAQUE TERRORISTA”

La gente no daba crédito a lo que veía, angustiados y asustados corrían de la zona donde se encontraba el WORLD TRADE CENTER donde minutos después se convirtió en un infierno.

Y mientras las personas en el área corrían desesperadas alejándose de las torres, los equipos de bomberos se enfrentaban al infierno ya propagado por las llamas, documentos y papeles volaban por los aires, algo verdaderamente dramático.

El panorama era aterrador, cientos de personas, ondeaban con pañuelos blancos , pidiendo auxilio desde las ventanas de las TORRES las sirenas de patrullas , ambulancias, bomberos , una verdadera confusión, aún no se entendía de la magnitud de la tragedia.

Y en minutos vino el colapso total, cientos de personas no alcanzaron alejarse del lugar, quedando como estatuas vivientes, llenas de polvo blanco, consecuencia de la caída del la primera TORRE.

El infierno había descendido a la tierra, y devoró la ciudad de los rascacielos, la gente miraba aterrada como veían caer cuerpos desde las pisos 106 implorando el nombre de Dios.

El primer impacto fue a las 8.46 de la mañana, un Boeing 767 de AMERICAN AIRLINES, casualmente fue el vuelo número 11 con 92 pasajeros se estrelló con la TORRE NORTE del World Trade Center.

Y el ataque continúa, a las 9.03 minutos otro avión proveniente de Boston impácta la TORRE SUR entre los pisos 77 y 85 , en 102 minutos estados unidos recibe el ataque más mortífero, perdiendo más de 3 mil vidas, hoy día sábado 11 , y a 20 años del ataque terrorista se les recuerda y se les rinde tributo.

Dentro de las victimas, muchos mexicanos que nunca fueron reconocidos , y muchos desaparecidos, sus familiares nunca encontraron sus cuerpos, desaparecieron, se esfumaron como el humo que se veía a kilómetros.

Y nuestros hermanos migrantes ahí presentes tuvieron doble muerte, la física y la del OLVIDO.

De México, quedaron inscritos solamente los nombres de  Antonio Meléndez, Antonio Javier Álvarez y Leobardo López Pascual, de Puebla, así como Juan Ortega Campos, de Morelos, y Martín Morales Zempoaltécatl, de Tlaxcala.

Los cuatro primeros trabajaban en el restaurante Windows of the World, en el piso 107 de la torre uno.

Ortega laboraba en Fines and Saphiro. Las familias de ellos son las únicas mexicanas que recibieron beneficios del Fondo Federal de Compensación.

Cada una, entre 1.1 y 1.5 millones de dólares como finiquito, de acuerdo con información del Consulado de México en Nueva York.

No están otros once cuyas identidades fueron reconocidas a plenitud por ese consulado.

La mañana del 11 de septiembre dentro de las Torres Gemelas se encontraban también Arturo Alba Moreno, de la ciudad de México; José Manuel Contreras Fernández, de Jalisco; Germán Castillo García, del estado de México; José Guevara González, de Aguascalientes.

¿Cuánto vale la vida?