Se registra una nueva muerte de una persona en los anexos de alcohólicos anónimos, luego de que Alan Brayan, de 26 años, murió a los cuatro días de internarse, “por un golpe en la cabeza”.
El padre de dos niños, decidió internarse al anexo Granjas Chachapa, ubicado en Amozoc, sin embargo salió sin vida, acusaron familiares, quienes no creen la versión del accidente.
Alan no presentaba ninguna herida visible en la cabeza, ni siquiera sangre que pudiera indicar un golpe tan contundente que le quitara instantáneamente la vida cómo señalaron los dueños del anexo.
Le dijeron que intentó escaparse, pero al brincar una barda se cayó y pegó en el cráneo, lo que supuestamente generó la muerte instantánea, lo que les informaron en llamada telefónica a Inés, la mamá de Alan, el 29 de octubre.
Sin embargo, su madre al ver el cuerpo sin vida de su hijo, notó diversos moretones, pero ninguna lesión visible en el cráneo.
Además, denunció en entrevista que el cuerpo ya sin vida fue movido de lugar a una camioneta del anexo, pues supuestamente le comentaron que intentaron llevarlo a una clínica.
También señalaron que el cuerpo estaba mojado y piensan que pudieron intentar reanimarlo y vecinos de la zona, comentaron haberlo visto en la carretera Puebla-Amozoc gritando: “me quieren matar”.
Ante esta situación, pidieron investigaciones a la Fiscalía General del Estado, para que se esclarezca la muerte del joven quien era diseñador gráfico, electricista y publicista y que incluso tenía su propia empresa en Tecali llamada Crearte.









