Alertan en Puebla por virus Coxsackie: ¿qué es y cómo se contagia?

En escuelas y guarderías de Puebla se ha detectado un incremento de casos del virus Coxsackie, una enfermedad contagiosa que afecta principalmente a niñas y niños menores de 10 años y que provoca el llamado “síndrome mano-pie-boca”.

Ante esta situación, autoridades de salud y docentes han emitido recomendaciones para reforzar las medidas de higiene y prevenir contagios.

El Coxsackie pertenece al grupo de los enterovirus, los mismos que causan enfermedades respiratorias o intestinales leves. Se transmite fácilmente por contacto directo con saliva, mucosidad, heces o superficies contaminadas, por lo que los brotes suelen presentarse en espacios cerrados y con alta convivencia, como preescolares y primarias.

De acuerdo con médicos del sector público y privado en Puebla, durante septiembre y octubre se ha observado un repunte de consultas por síntomas compatibles con este virus.

Aunque no hay registros oficiales de una alerta epidemiológica, los especialistas recomiendan mantener vigilancia y evitar la automedicación.

El virus fue identificado por primera vez en la década de 1940 en la localidad de Coxsackie, Nueva York, de donde tomó su nombre. En la mayoría de los casos, la enfermedad comienza con fiebre, dolor de garganta, malestar general y pérdida de apetito. Uno o dos días después aparecen pequeñas ampollas o llagas en la boca, además de erupciones en manos, pies y, en ocasiones, glúteos o piernas.

El cuadro suele durar entre una semana y diez días. No existe un tratamiento específico ni vacuna, por lo que los médicos recomiendan mantener al menor en casa, controlar la fiebre con paracetamol o ibuprofeno y procurar una hidratación constante. Los alimentos suaves y fríos ayudan a aliviar las molestias bucales.

“La mejor prevención es la higiene”, advirtieron pediatras consultados por Mediatik Noticias. “Hay que lavarse las manos frecuentemente, desinfectar juguetes y utensilios, y evitar que los niños compartan vasos, cubiertos o toallas”.

En Puebla, algunas instituciones educativas privadas y públicas han reforzado los filtros sanitarios y solicitado a los padres que no envíen a clases a menores con fiebre o erupciones.

Aunque el virus no suele ser grave, sí es muy contagioso, y puede propagarse