A nueve días transcurridos después del sepelio del pequeño Santiago Trejo, quien falleció a consecuencia de un árbol que cayó sobre la caseta de periódicos donde se encontraba con su mamá, la familia y amigos acudieron a misa en la Catedral de Puebla, donde el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, bendijo la cruz que se colocará en la tumba, como marca a la tradición católica tras el rezo del novenario.
Durante la tradicional celebración eucarística, el líder de la grey católica pidió por el eterno descanso del niño Santi a nueve días de su fallecimiento.
Posteriormente, el arzobispo bendijo la cruz de color blanco y que en el centro tenía un ángel y la leyenda “Dios me trajo al mundo y Dios me mandó a llamar no estén tristes que yo descansa en paz. Recuerdo de tu mamá y padrinos”
Tras este hecho, Monseñor, platicó con la mamá de Santi y le preguntó cómo se encontraba, ya que, ella también quedó atrapada bajo el árbol, así como le entregó un apoyo económico.
Ante esto la señora Teresa Trejo contestó que ya va mejorando se su herida que tiene en la cabeza misma que llega hasta el ojo.
Liturgia
El arzobispo de Puebla Víctor Sánchez Espinosa es un llamado a los poblanos a ser misericordiosos dejando el egoísmo un lado y perdonando esto para encontrar la felicidad.
Durante su tradicional mensaje dominical, el líder de la iglesia católica precisó que para lograr erradicar la violencia se tiene que iniciar una conversión en el perdón y la misericordia.
“La misericordia, como una manifestación concreta del amor, es la característica más importante de Dios; pero, también debería ser la característica más importante del cristiano. El ser compasivo es el modo normal de actuar de Dios pero también, tendría que hacer de sus discípulos de sus dirigentes como del pastor que pierde la oveja.”, dijo
Por lo anterior, el líder de la iglesia católica en Puebla, exhortó a la población buscar ser mejores personas y contribuir a la paz.









