Caos en Puebla: El quita dolores rumano desata aglomeraciones

Una fila interminable, personas durmiendo en la vía pública, improvisados corrales con cuerdas y voluntarios que organizan listas de espera. Lo que parecía un fenómeno aislado se ha salido de control en pleno corazón del Centro Histórico de Puebla.
Cientos de personas se aglomeran diariamente sobre la calle 4 Sur, entre la avenida Juan de Palafox y Mendoza, para buscar la supuesta sanación energética de un hombre que se ha vuelto viral: Mircea Gabriel Mihaila.
Con colchonetas, cobijas, bolsas, y adultos mayores esperando días enteros por un turno. Ante la falta de organización oficial, los propios asistentes han tomado el control.
Algunos actúan como voluntarios, llevan un registro y realizan pases de lista periódicos para evitar que alguien pierda su lugar.
“Si no estamos, no respetan nuestro lugar”, contó María del Socorro Nazario, quien llegó desde el jueves a las cinco de la mañana con una amiga para atender el desgaste en sus rodillas y manos. “Yo vengo con fe”, dijo.

El fenómeno
La viralización en redes sociales ha multiplicado el número de personas que llegan a diario. El desbordamiento obligó a improvisar estructuras con mecates para evitar que alguien se acerque demasiado a Mircea, ya que aseguran que “eso puede robar energía”.
Incluso se advierte que ya no hay lugares disponibles: hasta el momento de esta redacción, los turnos estaban llenos hasta el sábado 31 de mayo.
Una joven que colabora con él admitió que todo “se salió de control” por la difusión en redes
“Pero él las va a atender. Estará viviendo en Puebla”, afirmó, mientras pedía seguir las cuentas oficiales para nuevas actualizaciones.
Señaló también que Mircea atiende todos los días de 9 de la mañana a 9 de la noche.

La falta
Sin embargo, no hay que perder de vista que estas prácticas realizadas en la vía pública constituyen una falta administrativa conforme a los reglamentos municipales, lo que complicaría aún más la situación.

¿Quién es Mircea Gabriel Mihaila?
De origen rumano, Mircea Gabriel Mihaila se presenta como un curandero con la capacidad de sanar dolencias físicas mediante la energía que emite con sus manos.
Antes de llegar a Puebla, ofrecía terapias energéticas en Playa del Carmen, en el Instituto Holístico Maya, y también fue visto en Yucatán, donde comenzó a atender en espacios públicos.


Desde hace aproximadamente cuatro meses, se estableció en Puebla y, poco a poco, se volvió un fenómeno en redes sociales, atrayendo a decenas de personas, principalmente adultos mayores, en busca de una alternativa a la medicina tradicional.
Se estima que atiende entre 50 y 60 personas al día, según un cartel colocado en la banca donde permanece sentado durante largas jornadas frente al edificio Carolino.
Finalmente, y aunque no hay evidencia científica que respalde sus métodos, varios testimonios aseguran haber sentido mejoría después de una sesión con Mircea.
No obstante, también hay voces críticas que cuestionan la efectividad de sus prácticas y advierten sobre los riesgos de recurrir a terapias no convencionales sin la supervisión de un médico.
Mientras tanto, las filas crecen, el descontrol aumenta y la fe de quienes esperan, sigue intacta.