Un iPhone perdido, un puesto de carnitas, un GPS que no perdona y una supuesta “lección de civismo” tienen a las redes sociales haciendo carnitas… pero del pleito.
El caso ocurrió en Santa Ana Xalmimilulco, junta auxiliar de San Martín Texmelucan, donde un video se viralizó después de que comerciantes del puesto ambulante Carnitas los Plebes se negaron a devolver un teléfono que había terminado en sus manos.
Todo habría comenzado cuando dos mujeres y una niña viajaban en motocicleta y, al pasar por un tope, se les cayó un iPhone.
Hasta ahí, un accidente bastante común.
El problema vino después.
Las afectadas rastrearon el celular mediante GPS y la ubicación las llevó hasta el puesto de carnitas. De acuerdo con la versión difundida junto con el video, el aparato se encontraba apagado.
Al llegar comenzó la discusión.
Los comerciantes reconocieron que tenían el teléfono, pero se negaron a entregarlo porque, según argumentaron, las mujeres llegaron a exigirlo de manera grosera.
Y ahí apareció la frase que terminó echándole más manteca al fuego: presuntamente buscaban darles una “lección de civismo”.
Incluso durante la discusión se ofreció dinero para recuperar el celular, pero tampoco hubo devolución.
Las redes entran al quite
El video, publicado el 17 de septiembre, comenzó a acumular reproducciones y comentarios hasta convertir el episodio en tema de conversación.
Y como ocurre casi siempre en internet, rápidamente aparecieron dos bandos.
Por un lado están quienes consideran que, independientemente de las formas utilizadas para pedirlo, el teléfono tenía dueño y debía ser devuelto.
Otros usuarios defendieron a los comerciantes bajo el argumento de que las mujeres llegaron de manera prepotente y que el conflicto escaló precisamente por la forma en que reclamaron el aparato.
Pero la explicación de la “lección de civismo” tampoco cayó precisamente como salsa sobre taco.
Entre comentarios, críticas y hasta apodos para los comerciantes, el nombre del establecimiento terminó circulando mucho más allá de Santa Ana Xalmimilulco.
Por ahora, no existe información pública que confirme una denuncia formal ni un pronunciamiento de la Fiscalía General del Estado sobre el caso.
Así que jurídicamente habrá que esperar para saber si el pleito pasa de las redes a una autoridad.
Mientras tanto, el iPhone consiguió algo que seguramente su propietario nunca imaginó cuando se le cayó de la motocicleta: poner a medio internet a discutir si encontrar algo obliga simplemente a devolverlo o si antes se puede impartir una inesperada clase de “civismo”… desde un puesto de carnitas.









