Puebla celebró con orgullo el 163° aniversario de la Batalla del 5 de Mayo. Donde desde muy temprano, la ciudad se vistió de gala para conmemorar aquel histórico día de 1862.
Las principales avenidas se llenaron de vida, música, tradición y, sobre todo, de miles de poblanos que salieron a las calles para presenciar el tradicional desfile cívico-militar, uno de los eventos más emblemáticos del estado.
La cita
El bulevar 5 de mayo se convirtió en un mosaico de familias enteras que llegaron desde la madrugada con lonas, carpas, casas de campaña e incluso andamios improvisados.
Todo era válido para apartar el mejor lugar. La creatividad y determinación de los poblanos no tiene límites cuando se trata de celebrar lo suyo
No obstante, el comercio informal no se hizo esperar. Desde las primeras horas, se reportaron cobros por espacios que iban desde los 50 hasta los 200 pesos. Aunque las autoridades municipales señalaron que esta práctica estaba prohibida e implementaron operativos de control, algunos lograron hacer su agosto en pleno mayo.
Pero más allá de los obstáculos, lo que dominó fue el ambiente festivo y familiar. Se veían carriolas, bebés en brazos, adultos mayores con sombrero en mano, niños ondeando banderas, jóvenes tomando selfies, grupos de amigos compartiendo botanas y hasta la mascotas acompañaban, Puebla entera celebraba.
Y como buena fiesta mexicana, no podía faltar la comida. La gastronomía poblana se hizo presente en cada esquina: desde fruta picada, tacos de canasta y tortas de tamal, hasta chalupas, cemitas, filetes de pescado por el calor y helados y paletas que ayudaban a sobrevivir al sol abrasador.


La fiesta
El desfile fue un espectáculo lleno de identidad y orgullo. Participaron más de 12 mil 500 estudiantes de 33 instituciones educativas de nivel básico, medio superior y superior.
Además, 11 carros alegóricos desfilaron por las calles representando pasajes históricos, culturales y contemporáneos.

Sheinbaum y su visita
Uno de los momentos más destacados fue la presencia histórica de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien por primera vez encabezó este desfile en Puebla, acompañada del gobernador Alejandro Armenta Mier.
Durante su discurso, la mandataria recordó el valor de quienes defendieron la patria en 1862 y destacó la importancia de la soberanía nacional.
Un carro alegórico la representó como una mujer científica e impulsora del proyecto del auto eléctrico Olinia, que tendrá su Centro de Diseño en Puebla.
Además, el desfile incluyó una representación de la Batalla de Puebla usando inteligencia artificial, donde una pantalla proyectó un mensaje del General Ignacio Zaragoza, recordando el orgullo de ser poblano.
Así, entre banderas ondeando, gritos de “¡Viva México!” y una ciudad volcada a su historia, el desfile del 5 de mayo se vivió como lo que es: una fiesta del pueblo, con alma, con sabor, con memoria… y con mucho corazón.









