Mientras el tribunal se prepara para dictar sentencia en el caso del feminicidio de la abogada y defensora de derechos de las mujeres Cecilia Monzón Pérez, ocurrido hace más de tres años, su hermana Helena ha mantenido una presencia constante, donde ha documentado el avance del proceso y ha exigido justicia ante los retrasos y obstáculos judiciales.
Desde principios de diciembre, cuando el juicio entró en su fase conclusiva con las audiencias de alegatos de clausura, Helena ha utilizado el hashtag #JusticiaParaCeciliaMonzón para visibilizar las expectativas de la familia y la comunidad.
El 22 de diciembre, horas antes de que iniciaran los alegatos, publicó que esperaba “un resultado” justo y anunció el comienzo de esa jornada crucial, resaltando el fin de la temporada de deliberaciones del Poder Judicial.
Días antes, el 17 de diciembre, Monzón había recriminado al sistema judicial por la lentitud y las dilaciones que han marcado el proceso, recordando a través de otros tuits que —a diferencia de otros casos con autores intelectuales con poder político— el caso de su hermana aún estaba por resolverse después de 3.5 años.
Esta percepción de lentitud fue un tema recurrente en sus publicaciones, donde también compartió reflexiones sobre la falta de avances significativos y la frustración de la familia ante cada aplazamiento.
La actividad de Helena Monzón en X no se limitó solo a comentar audiencias: denunció públicamente lo que consideró decisiones arbitrarias por parte de magistrados y resoluciones que han revivido etapas procesales ya superadas, lo que, desde su perspectiva, revictimiza a los deudos de Cecilia.
Para este 23 de diciembre, día en que se espera que el tribunal emita finalmente la sentencia individualizada contra los tres acusados —entre ellos el excandidato priista Javier López Zavala, señalado como autor intelectual— la familia y colectivos feministas han elevado su mirada a un veredicto máximo.
La Fiscalía General del Estado solicitó hasta 60 años de prisión para cada imputado, la pena más alta contemplada en el Código Penal poblano.
En el entorno digital, bajo la etiqueta de la lucha por justicia por Cecilia y con la insistencia sobre la importancia de una resolución histórica, Helena ha convertido su perfil en un registro público vivo del proceso.
Sus tuits durante diciembre han funcionado como un diario de batalla: desde la apertura de la fase final del juicio hasta las críticas sistemáticas a las tácticas dilatorias de la defensa y las decisiones judiciales que frenaron avances previos.
Hoy, en el cierre de un año marcado por largos meses de audiencia, argumentos legales y llamados públicos, el tribunal abrirá el sobre con la sentencia que podría definir no solo la suerte de los acusados, sino un precedente en la lucha contra la impunidad en casos de violencia de género en México.
La familia de la víctima y organizaciones civiles observan con expectación —y con decenas de publicaciones de por medio— el desenlace de un caso que ha mantenido en el centro de la conversación pública la exigencia de justicia para las mujeres.









