Los faroles marcaron el recorrido y la Laguna de Almoloya se convirtió en escenario de danzas, música y pirotecnia. Chignahuapan celebró la inauguración de la edición 30 del Festival de la Luz y la Vida, con la participación del secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, quien destacó el respaldo del gobierno de Alejandro Armenta a las tradiciones y al turismo comunitario.
En este Pueblo Mágico de la Sierra Norte, la jornada reunió distintas expresiones de la temporada. El recorrido de los faroles fue parte de la visita del funcionario estatal, que también presenció el espectáculo en la laguna, uno de los puntos centrales del festival.
La celebración enlazó las actividades del Día de Muertos con los preparativos navideños que distinguen al municipio. Aguilar Pala inauguró también un árbol y una esfera de Navidad que, de acuerdo con el comunicado estatal, son los más grandes del país.
Durante la apertura, el secretario señaló que preservar la riqueza cultural de Puebla y lograr que más visitantes conozcan sus destinos son compromisos de la administración de Alejandro Armenta. Vinculó ese objetivo con el impulso al turismo comunitario y con la actividad económica que generan los encuentros culturales.
Como parte de esa estrategia, mencionó inversiones en infraestructura carretera y en el Aeropuerto Internacional de Puebla, así como la ampliación de su conectividad para facilitar la llegada de turistas a la entidad.
El presidente municipal, Juan Rivera Trejo, destacó el apoyo estatal a la promoción turística de Chignahuapan. Para esta edición del Festival de la Luz y la Vida, informó, se espera la llegada de más de 80 mil visitantes, una previsión que corresponde únicamente a este espectáculo.
Entre el recorrido de los faroles y las presentaciones en la Laguna de Almoloya, el festival abrió su edición número 30 con una invitación a conocer las tradiciones y los atractivos de la Sierra Norte poblana.













