La sangre pintada era parte del disfraz; los disparos que vinieron después fueron reales. Un Mazda blanco, decorado para Halloween con escurrimientos rojos y una sucesión de “HA” sobre la carrocería, terminó como escenario de un ataque armado después de participar en el desfile de catrinas de San Martín Texmelucan. Uno de sus ocupantes murió y otro resultó herido.
La ironía quedó en la imagen del automóvil: las manchas que simulaban sangre y las letras que representaban una carcajada seguían sobre las puertas, los marcos y el techo, mientras varias personas se congregaban alrededor. La decoración preparada para una noche de celebración permanecía en el vehículo donde acababan de atacar a dos hombres.
La agresión ocurrió la noche del domingo 1 de noviembre sobre prolongación Independencia, en inmediaciones de la Unidad San Juan. Según los primeros reportes, sujetos que presuntamente viajaban en motocicleta interceptaron a los ocupantes y dispararon contra la unidad.
Las versiones iniciales señalaron que los atacantes también llevaban disfraces y escaparon después de abrir fuego. Policías y paramédicos acudieron al lugar, donde confirmaron la muerte de uno de los hombres; su acompañante fue trasladado a un hospital.
El crimen se suma a otros ataques mortales registrados recientemente en Texmelucan. Apenas la noche del 27 de octubre, hombres armados dispararon contra dos personas dentro de una hamburguesería de la colonia Morelos. Una murió en el establecimiento y la otra falleció posteriormente en el hospital, de acuerdo con los reportes publicados sobre el caso.
Ese ataque fue reconocido por el propio Ayuntamiento, encabezado por Juan Manuel Alonso Ramírez, que informó de la intervención de policías municipales y elementos de la Marina. En su comunicado, el gobierno condenó la violencia y ofreció colaborar con la Fiscalía para esclarecer los hechos. Días después ocurrió la agresión contra el Mazda tras el desfile.
Los dos ataques dejaron, en conjunto, tres personas muertas y una herida en menos de una semana. Son hechos distintos y no existe, en la información consultada, una relación acreditada entre ambos.
Tras la agresión del domingo, el automóvil pasó de formar parte del desfile a quedar dentro de un acordonamiento policial










