Si algo distingue a la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP no es solo la formación de profesionistas, sino las ganas de hacer ciencia. Así lo aseguró la rectora Lilia Cedillo Ramírez, quien destacó que esta unidad académica concentra, junto con el Instituto de Ciencias, uno de los grupos de investigadores en química más fuertes de México.
Durante el Segundo Informe de Labores del director de la facultad, Henoc Flores Segura, la rectora presumió que muchos estudiantes no terminan su camino al graduarse, sino que deciden seguir preparándose con maestrías, doctorados e incluso estancias posdoctorales.
“Nuestros estudiantes se enamoran de la investigación y quieren continuar en esa labor científica”, expresó Cedillo al reconocer el trabajo que realiza la comunidad académica.
La rectora también destacó la colaboración que mantiene la facultad con otras áreas de la BUAP, además de los vínculos con empresas y distintos sectores sociales, lo que permite que el conocimiento generado en los laboratorios llegue más allá de las aulas.
Hoy la Facultad de Ciencias Químicas atiende a 2 mil 756 estudiantes de licenciatura entre Ciudad Universitaria 2 y el campus de San Manuel, además de 129 alumnos de posgrado.
Los números también reflejan el peso académico de la facultad. Cuenta con 68 profesores dentro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, casi la mitad de su planta docente, además de 22 cuerpos académicos dedicados a generar conocimiento.
En el último año desarrollaron siete proyectos con financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, otros 14 con diferentes apoyos y 73 investigaciones que avanzan gracias al trabajo de sus académicos.
Durante su informe, Henoc Flores también destacó la acreditación de la Licenciatura en Química, la actualización del programa de Químico Farmacobiólogo, así como los logros académicos y deportivos alcanzados por la comunidad universitaria.
Con estos resultados, la Facultad de Ciencias Químicas busca seguir consolidándose como uno de los espacios donde no solo se forman químicos, sino también los futuros científicos que impulsarán la investigación en Puebla y en el país.










