Opera bar clandestino con prostitución en la colonia 20 de Noviembre, sin temor al Covid

En medio de la pandemia de Covid-19, diariamente opera un antro clandestino con prostitución, venta de droga y servicio de bar, en la colonia 20 de Noviembre, acusaron vecinos del lugar.

El negocio está totalmente oculto ubicado exactamente en la 9 Norte 7208 de dicha colonia cercana a la rotonda de la China Poblana, al nororiente de la ciudad de Puebla.

Diariamente se ven a varios sujetos afuera de la vivienda recibiendo a parroquianos, luego de que mujeres entran al sitio que está totalmente oculto y sin ningún anuncio, refieren los afectados.

Indican que el negocio opera en la total clandestinidad en una casa vieja, estilo vecindad y en muy mal estado, donde irónicamente antes de que entren los clientes, se les proporciona gel antibacterial.

La vivienda está ubicada justo enfrente de un hotel denominado 20 de Noviembre, como el nombre de la colonia.

Al interior de la vivienda hay un patio donde se sirven bebidas alcohólicas a los clientes y el lugar es una especie de pasarela donde las prostitutas esperan a ser elegidas.

Alrededor del patio se encuentran los cuartos donde son explotadas sexualmente, señalan.

Asimismo, acusaron que junto a dicho bar clandestino, hay una miscelánea donde se vende alcohol con botella abierta, por lo que los clientes se emborrachan ahí mismo.

Desde hace tres meses, cuando se registró el primer caso de coronavirus en Puebla, los gobiernos municipal y estatal, instalaron una serie de medidas para contener los contagios.

Incluso, el cierre de establecimientos con venta en mesa, así como la prohibición de bebidas alcohólicas con botella abierta.

Historial

Desde el año 2017, este sitio ha sido denunciado constantemente por explotación de trata, incluso de explotación sexual en menores.

Algunas de las víctimas de esta explotación, han denunciado que en el lugar han llegado a laborar hasta 30 mujeres al interior.

Vecinos aseguran que la casa opera con el apoyo de policías ministeriales que piden cuota, mientras que a las  mujeres se les exige tener hasta 16 encuentros sexuales mínimo  por día y cobran cada uno en 150 pesos, aseguran.

El inmueble ha sido clausurado en ocasiones previas por la Fiscalía General del Estado (FGE) vuelve a ser abierta días después.

El propietario original fue identificado como Ignacio Quiñonez Díaz, quien fue detenido por el delito de trata de personas, por lo que fue preso en el penal de San Miguel enfrentando el proceso penal número 492/2013.