
El obispo auxiliar de Puebla, monseñor Tomás López Durán, ofreció la tradicional misa dominical por el descanso eterno del periodista Ernesto Méndez, quien falleciera durante un ataque perpetrado en un bar de Cierro Prieto, en Guanajuato, así como por las vidas de los diez mineros atrapados a más de 40 metros de profundidad en Conchitas, Sabinas, Coahuila.
Durante su mensaje, ante la comunidad católica, resaltó que los ciudadanos deben de hacer lo posible por tener una “armoniosa convivencia”, esto, con el propósito de poder erradicar todo signo de violencia, guerra, injusticia, odio, discriminación y venganza, a causa de la mala administración.
Agregó que siempre se debe de priorizar y ver por el más necesitado, por lo que en la medida de lo posible los creyentes deben de hacer buenas obras.
“Apoyar al más necesitado, eso es lo que nos hace más humanos y hace posible una sincera fraternidad. Además, si enseñamos al corazón a ser generosos y cuidar del desvalido y pobre no andaremos buscando el daño para los demás, pues habremos aprendido a velar por el bien del prójimo. Esta es la sabiduría del espíritu”, dijo.
Asimismo, pidió orar por la conversión de las personas que provocan violencia, desapariciones y muertes, que tanto laceran y dañan a la comunidad nacional.








