Reynoso hasta el final

Quien se siente querido, se siente seguro. Ésa parece ser la máxima con Juan Reynoso, el técnico del Puebla. Quienes ya se frotaban las manos para promover a su entrenador, se quedarán con las ganas.

Y es que aún cuando a la mayoría nos agradó el nombramiento de Carlos “El Búfalo” Poblete como Director de Desarrollo Deportivo, todavía los anteriores directivos, aquellos quienes validaron y nos heredaron a éste Cuerpo Técnico, donde sus principales “cabecillas”: Becerril y el mismo Reynoso, no pararon hasta sacar al sí entrenador, Enrique “Ojitos” Meza, dieron a éste par la actual responsabilidad.

Y es que todos desconocen el acuerdo firmado en ese momento: “Puebla calificará, máximo en el 2020…” (sin considerar que venía la Pandemia).

Como se modificó la competencia y en éste año extraño de 18 participantes, se premiará la mediocridad de 8 para unirse a los mejores 4 y quedar en una docena de oportunidades para campeonar, será hasta la última fecha del calendario regular que se definan los “calificados” y el entendimiento de ése panorama, Juan Reynoso y sus secuaces, no tienen problema se gane o se pierda.

Reconocimiento casi inadvertido

En Pericos, se reconoció el premio a su campaña para regresar a la afición al Parque de Pelota. Obviamente no se trata de éste año atípico donde ni campaña hubo, si no del último esfuerzo aplicado por la actual directiva – ésta sí renovada en serio, para recuperar algo de lo que había caracterizado a éste espectáculo deportivo en la ciudad: El apoyo de la afición.

El “Stevie de Oro” por mejor campaña “Devolviendo el amor al juego”, cayó en nuestra ciudad, como una distinción mundial en materia de Comunicación y Relaciones Públicas en la categoría Deportes, desde los International Business Awards, como resultado de un esfuerzo y resultado tangibles. No por acumular “likes” o subir temas para hacer discusión hueca y sin objetivos.

La consultora responsable de estas campañas y del cuidado de las redes sociales verdes, es poblana y tan capaz como cualquier otra, pero esta además incluyó sentimiento y profundidad únicas, con propuestas “llegadoras” y con tal pulcritud, que abarca al público de todas las edades.

Enhorabuena para Pericos por tal distinción que sorprende aún más, sin restar mérito alguno, a una organización cuya competencia está suspendida por el momento, pero que comprueba cómo sí se puede seguir sembrando adición, con la clara esperanza de que cuando algún día, puedan reabrir su estadio, lo hagan con cada vez más público. En un esfuerzo para la afición más difícil y exigente – también fiel, como la poblana.