La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) dejó en claro que desde hace 18 años las escuelas militarizadas del país dejaron de tener cualquier vínculo o reconocimiento por parte del Ejército Mexicano, al tiempo que confirmó una investigación sobre la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza, en Puebla, por el presunto uso de uniformes e insignias reservados para las Fuerzas Armadas.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, explicó que la dependencia rompió toda relación con este tipo de planteles en 2008, cuando retiró el reconocimiento que mantenía hacia las escuelas militarizadas tras revisar sus programas académicos.
El general subrayó que, desde entonces, esas instituciones operan de manera independiente y sin autorización o supervisión de la Sedena, por lo que no forman parte del sistema educativo militar.
Respecto al caso de Puebla, confirmó que la dependencia abrió una revisión luego de detectar que la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza utiliza uniformes, insignias y grados similares a los del Ejército Mexicano, situación que podría contravenir lo establecido en el Código Penal Federal.
Explicó que la legislación prohíbe portar o utilizar prendas, distintivos o jerarquías iguales o semejantes a las de las Fuerzas Armadas sin la autorización correspondiente, por lo que la institución ya fue notificada mediante un oficio y recibió orientación sobre la normatividad aplicable.
No obstante, Trevilla Trejo aclaró que el procedimiento apenas se encuentra en análisis y que, por el momento, no existe una determinación sobre posibles sanciones.
El secretario recordó que las escuelas militarizadas surgieron en México en 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el país impulsó diversas disposiciones relacionadas con la organización militar y el Servicio Militar Nacional. Sin embargo, enfatizó que ese modelo dejó de contar con el respaldo de la Sedena desde hace casi dos décadas.
La revisión sobre la Academia Ignacio Zaragoza coincide con el procedimiento iniciado por la Secretaría de Educación Pública federal para cancelar el modelo militarizado del plantel, luego de concluir que ese esquema educativo no tiene sustento en la Constitución ni en la Ley General de Educación.
Las acciones emprendidas por las autoridades federales forman parte de la revisión nacional ordenada tras la muerte de la adolescente Dafne Zapata durante un campamento de una academia militarizada en Ciudad Madero, Tamaulipas, caso que abrió el debate sobre la regulación y supervisión de este tipo de instituciones.









