Van por rescate de bosques en Puebla: reforestarán 2 mil hectáreas

Mientras fuerzas estatales y federales buscan cerrar el paso a la tala clandestina en distintos puntos de Puebla, el gobierno estatal prepara la recuperación de unas 2 mil hectáreas de bosque con una meta que supera los 2 millones de árboles durante 2026., aseveró José Luis García Parra, coordinador de Gabinete. Explicó que la estrategia corre por dos vías: aumentar la vigilancia donde se ha detectado la extracción ilegal de recursos forestales y llevar la reforestación a 100 municipios.

En el mapa de atención aparecen Chilchotla, Guadalupe Victoria, Tlachichuca, San Miguel Canoa y la zona del Izta-Popo, donde se han reforzado los recorridos y operativos ante la incidencia de tala clandestina.

En estas acciones participan la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y corporaciones estatales. García Parra recordó que la persecución de los delitos forestales corresponde principalmente a autoridades federales, entre ellas la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), mientras que en Puebla también interviene la Policía Estatal Forestal.

Pero recuperar lo perdido será otro de los retos.

La administración estatal se puso como objetivo superar los 2 millones de árboles plantados y alcanzar alrededor de 2 mil hectáreas recuperadas durante este año.

El camino todavía es largo. De acuerdo con García Parra, hasta el momento se contabilizan aproximadamente 83 mil árboles plantados, por lo que agosto y septiembre serán meses clave para meter velocidad a las jornadas de reforestación.

La intención es aprovechar este periodo para extender las acciones a los municipios contemplados dentro del programa y avanzar hacia la meta estatal.

El plan también busca que las comunidades se involucren directamente en el cuidado de las zonas forestales, principalmente aquellas donde la presión sobre los recursos naturales es mayor.

La Secretaría de Educación tendrá participación desde otro frente: las aulas. Se impulsarán actividades de educación ambiental entre estudiantes y comunidades para promover el cuidado de los bosques y generar conciencia sobre los daños que deja la explotación ilegal.

Así, la apuesta del gobierno poblano no se quedará únicamente en sembrar árboles. La estrategia plantea proteger lo que todavía permanece en pie y recuperar parte de las áreas dañadas, mientras las fuerzas de seguridad mantienen la vigilancia en los puntos donde la tala clandestina continúa siendo un problema.