Desde el balcón del Palacio Municipal, el gobernador encabezó su segundo Grito y metió a las familias que buscan a sus desaparecidos en la arenga patria.
El Grito de Independencia en Puebla tuvo algo más que los tradicionales vivas a los héroes de 1810. Desde el balcón principal del Palacio Municipal, frente a un Zócalo abarrotado, el gobernador Alejandro Armenta Mier incorporó a su arenga a las mujeres de Puebla, a las madres buscadoras y a Carmen Serdán.
“¡Vivan las mujeres de Puebla que con valor y dignidad han hecho historia! ¡Vivan las madres de familias buscadoras! ¡Viva nuestra presidenta Claudia Sheinbaum!”, lanzó el mandatario.
Fue su segundo Grito de Independencia y, aunque la escena conservó buena parte del ritual conocido —la campana, las luces sobre el balcón y los nombres de los héroes nacionales—, Armenta decidió llevar la arenga hacia personajes y causas más cercanas a la realidad poblana.

Primero aparecieron Miguel Hidalgo, José María Morelos y Josefa Ortiz. Después llegaron las mujeres de Puebla, las familias que buscan a sus desaparecidos y Carmen Serdán, una de las figuras emblemáticas de la Revolución Mexicana.
A unos metros, en la plaza, la reacción no fue uniforme. Hubo porras y vivas, pero también reclamos por la tardanza en el inicio de la ceremonia. Cuando el gobernador mencionó a las madres buscadoras, los aplausos y abucheos se mezclaron entre la multitud.
La escena contrastó con el ambiente festivo que había comenzado desde horas antes. Familias completas ocuparon espacios en el Zócalo para esperar la ceremonia y, después, el concierto gratuito de Gloria Trevi.
El reloj ya había cruzado las 23:00 horas cuando comenzó el acto protocolario. Armenta compartió el balcón con el presidente municipal, José Chedraui Budib, mientras abajo miles de personas esperaban el momento central de la noche.

Después del Grito, el primer cuadro de la ciudad cambió de ritmo. El escenario instalado en el Zócalo recibió a Gloria Trevi, cuyo concierto estaba anunciado para las 23:30 horas.
La celebración no se quedó en la capital. En San Pedro Cholula, Tonantzin Fernández encabezó la ceremonia en la Plaza de la Concordia; mientras que en municipios como Amozoc y Tehuacán también se realizaron los actos patrios.
En al menos ocho ayuntamientos, el Grito tuvo además un contexto distinto: los encargados de encabezar la ceremonia fueron integrantes de concejos municipales, luego de las renuncias o detenciones de alcaldes.
Así transcurrió una noche patria en la que la tradición volvió a llenar de luces, música y banderas el centro de Puebla, pero en la que la arenga del gobernador también abrió espacio para una causa que en los últimos años ha ganado presencia en las calles: la de las familias que siguen buscando a los suyos.
Este 16 de septiembre continuarán las actividades con la ceremonia cívica a las 09:00 horas y el desfile cívico-militar, programado para las 09:30 horas en el Zócalo de Puebla.









